El presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Martín López Armengol, participó de la XIV Asamblea General de Rectoras y Rectores de la Red de Macrouniversidades Públicas de América Latina y el Caribe, que se realizó los días jueves 12 y viernes 13 de marzo, en la Universidad de Chile.
El encuentro permitió consolidar una voz común entre las Universidades Públicas de la Región. Puntualmente, se enfocó en los desafíos que enfrenta la educación superior latinoamericana en un escenario de cambios geopolíticos y en el rol estratégico de las instituciones públicas como garantes del pensamiento crítico y de una formación con sentido ético. La instancia contempló espacios de conversación orientados al diálogo con la comunidad universitaria en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la inclusión de la extensión en los indicadores de los rankings internacionales y la tecnología y su contribución a la educación superior.
La Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe reúne a las universidades que se destacan por su tamaño, por su complejidad, sus trabajos de investigación, por el financiamiento público y el patrimonio histórico y cultural que caracteriza a estas instituciones en sus países de origen. Desde su creación en el 2002, está conformada por más de treinta universidades, reunidas a iniciativa de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Central de Venezuela.
Además de la presencia del presidente de la Universidad Nacional de La Plata, en la XIV Asamblea General de la Red de Macrouniversidades Públicas participaron rectoras, rectores y representantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Buenos Aires, la Universidade de São Paulo, la Universidade Federal do Estado do Rio de Janeiro, la Universidade Estadual de Campinas, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad de La Habana, la Universidad Veracruzana, la Universidad de la República, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad de El Salvador, la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Instituto Politécnico Nacional.
En referencia a la cumbre de rectores, el presidente López Armengol consideró “muy significativo este encuentro que refuerza la idea de que las universidades debemos seguir transformando nuestras instituciones, promoviendo la investigación colaborativa, fortaleciendo el diálogo y construyendo redes académicas cada vez más sólidas, que requieren esfuerzos de cooperación y conocimiento compartido más allá de las fronteras”.
“Nuestras instituciones deben mantenerse cercanas, trabajar juntas para potenciar y renovar su compromiso, para que la voz de nuestra región contribuya con claridad y responsabilidad a construir un mejor futuro mejor para nuestras universidades y nuestros pueblos”, reflexionó.



El programa de actividades
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Ricardo Gelpi, presidente de la Red y Rector de la Universidad de Buenos Aires, de Rosa Devés Alessandri, Rectora de la Universidad de Chile y de Leonardo Lomelí Vanegas, coordinador General de la Red y Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.
La sesión inaugural de la Asamblea incluyó además la realización de un Foro de discusión sobre “Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODSs) e indicadores de extensión universitaria en las Macrouniversidades”. Este espacio se planteó como una oportunidad para analizar los desafíos que enfrentan las universidades públicas de América Latina y el Caribe y para intercambiar experiencias que permitan comparar y fortalecer las políticas universitarias.
En este ámbito, se analizó el cumplimiento de los ODS y la colaboración entre instituciones para compartir conocimientos, aunar esfuerzos en la formación de profesionales y desarrollar propuestas de política pública que contribuyan a la sostenibilidad a largo plazo.
En el segundo panel titulado: “Indicadores de extensión de las universidades para los Rankings internacionales” se debatió sobre el rol que desempeñan las universidades públicas latinoamericanas en la sociedad y en las contribuciones que realizan desde el área social frente a situaciones de desigualdad, al desarrollo histórico y cultural, y a la creación de instituciones, redes, servicios y organismos del Estado en las comunidades y países en los que están insertas.
El tercer foro analizó como tema principal “La educación superior en el contexto regional actual y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas en programas de movilidad como puente para la inclusión y circulación del conocimiento”.
Declaración de Santiago de Chile:
En el marco de la cumbre de rectores, se acordó la redacción de la Declaración de Santiago de Chile: Compromiso de la Red de Macrouniversidades por el Futuro de la Educación Pública. En su texto, el documento señala:
Las Universidades Públicas integrantes de la Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe, reunidas en la Universidad de Chile, con motivo de la XIV Asamblea General de Rectoras y Rectores celebrada entre el 12 y 13 de marzo de 2026, con la asistencia de las 18 universidades que conforman este espacio de articulación regional, declaran que:
I. Es urgente la implementación de acciones hacia una agenda sostenible y el horizonte post 2030.
A menos de cinco años de cumplirse el plazo de la Agenda 2030, observamos con rigor crítico que el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se encuentra lejos de las metas ambiciosas trazadas inicialmente. El actual escenario global, fragmentado y complejo, no ha facilitado los diálogos necesarios para una transición efectiva hacia la sostenibilidad. En particular, consideramos indispensable un enfoque que valore la importancia de las acciones en favor de la diversidad, la inclusión y especialmente la igualdad de género en la sociedad. Ante esto, las Macrouniversidades reafirmamos que la academia debe ser el motor de soluciones regionales, por lo que nos comprometemos a conjuntar esfuerzos para el intercambio de conocimiento científico y la formación de talento humano especializado en crisis climática y equidad social y a encabezar propuestas hacia el diseño de políticas públicas que trasciendan la coyuntura y permitan proponer una hoja de ruta para el desarrollo sostenible más allá de 2030, adaptada a las realidades de nuestro territorio.
II. Es necesaria una nueva valoración de las aportaciones de las universidades públicas en América Latina.
Reconocemos la utilidad de los indicadores y rankings internacionales para medir el desempeño académico, pero apuntamos a su incapacidad para capturar la esencia de la universidad pública latinoamericana. Estas métricas, centradas mayormente en publicaciones indexadas y en las opiniones medidas desde la valoración del sector privado, suelen ignorar el impacto social y el rol histórico que nuestras instituciones han jugado en la construcción de los Estados-nación. Por ello, declaramos la necesidad de articular una narrativa propia de excelencia que ponga en valor nuestra contribución a la disminución de la desigualdad y a la creación de instituciones y redes de servicio público y de fomentar indicadores complementarios que reflejen la diversidad de nuestros entornos, la integralidad entre las misiones de docencia, investigación y extensión, y el compromiso con el desarrollo nacional, evitando que la calidad se reduzca a una cifra despojada de contexto social.
III. El Papel Ético de la Universidad en la Era Digital
El entorno de la educación superior ha sido transformado por la digitalización acelerada, el auge de la Inteligencia Artificial y nuevas dinámicas de interacción en redes sociales. En un momento donde se cuestiona la validez del conocimiento científico y el diálogo plural, las universidades públicas deben alzarse como referentes del pensamiento crítico. Por ello, sostenemos firmemente que la tecnología debe ser una herramienta al servicio de las personas y no un fin en sí mismo. Nuestra misión es formar ciudadanos con ética y responsabilidad social, no simplemente operarios técnicos para las demandas inmediatas del mercado. América Latina cuenta con ventajas estratégicas, como son bases lingüísticas comunes y un bono demográfico que nos posiciona como una región clave para generar aprendizajes con sentido humano y se debe aprovechar. Por lo anterior, hacemos un llamado a los gobiernos de la región para fortalecer el financiamiento de la educación estatal, entendiendo que la soberanía científica y cultural depende en gran medida de la solidez de sus instituciones públicas de educación superior, investigación y difusión de la cultura, de su autonomía para desarrollarla y de financiamientos suficientes por parte de los estados. En un mundo que tiende al aislamiento regional y a las barreras de movilidad, nuestras instituciones se ratifican como puentes inquebrantables de integración y de esperanza.





Los principales objetivos de la Red
– Constituirse en mecanismo de interlocución con los Estados nacionales y con las organizaciones nacionales e internacionales;
– Establecer un mecanismo de diálogo e intercambio, así como de cooperación y acción conjunta sobre temas y experiencias de interés común para las universidades de la Región, con el objetivo de crear un ambiente de responsabilidades compartidas, renovando la idea de que la integración latinoamericana desde la educación, es el mejor punto de partida para alcanzar el umbral de una nueva identidad latinoamericana;
– Servir de medio de integración del conjunto de las universidades públicas de cada país;
– Incrementar el trabajo en redes académicas para propiciar proyectos conjuntos en la Región; así como definir y organizar programas de formación universitaria y de investigación;
– Establecer sistemas y mecanismos que permitan compartir la utilización de la infraestructura científico tecnológica, de información y comunicación de las instituciones integrantes;
– Fortalecer la solidaridad regional y el mutuo apoyo, propiciando la obtención de recursos financieros;
– Facilitar la movilidad de estudiantes y académicos, a través de programas de intercambio en todos los niveles educativos;
– Propiciar la armonización de sistemas de información en materia académica y de gestión universitaria;
– Contribuir al desarrollo y armonización de sistemas de evaluación y acreditación de calidad;
– Fomentar la capacitación de personal, para propiciar nuevos modelos de gestión y administración universitaria;
– Realizar reuniones que alienten el desarrollo de programas de colaboración de interés para las Instituciones Integrantes;
– Promover la participación de las Instituciones Integrantes en reuniones y foros internacionales, multilaterales, gubernamentales y no gubernamentales para garantizar la vigencia del servicio educativo como responsabilidad de los Estados nacionales y de la sociedad en su conjunto; y
– Emprender acciones que permitan la cooperación interuniversitaria como un mecanismo para impulsar la reforma universitaria de la Región.


