El vicepresidente Académico de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, visitó esta mañana las instalaciones del Colegio Nacional Rafael Hernández, donde mantuvo un encuentro con su directora, Dominique Suffern Quirno, y su vicedirectora, Ana García Munitis, para delinear la agenda de trabajo 2026. Además, aprovecharon para recorrer junto a otros miembros de la comunidad académica de la institución, las obras realizadas en el Laboratorio de Biología y el reacondicionamiento integral de los sanitarios de alumnos ubicados en el primer piso del histórico edificio.
De acuerdo a datos aportados por la secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios, “en el Aula Laboratorio de Biología, ubicada en la planta baja del establecimiento, se realizaron trabajos de puesta en valor para dar respuesta a las nuevas necesidades curriculares del colegio”.








En ese espacio se repararon las mamposterías, mesadas, revestimientos; se hizo un nuevo cielorraso; se readecuó la instalación eléctrica y los muebles bajo mesadas existentes. La obra finalizó con la pintura de muros y cielorrasos.
En tanto, el proyecto de reciclaje total de los sanitarios de alumnos incluyó el reemplazo de las antiguas cañerías y recambio de artefactos. Además, se trabajó sobre la losa existente, que había sufrido un gran deterioro debido a las pérdidas de agua, dañando sensiblemente el cielorraso del Aula Laboratorio ubicada en el mismo sector, pero en planta baja.
Cabe recordar que, durante los años 2024 y 2025, también se realizó la puesta en valor de dinteles en galerías y cielorrasos de todo el colegio. Las tareas incluyeron el retiro de partes flojas, tratamiento de partes metálicas y maderamen, aplicación de productos adherentes y recomposición de todas superficies a su estado original.
Al finalizar la visita Tauber remarcó “hemos hecho –y seguimos haciendo- un gran esfuerzo para recuperar este emblemático edificio del Colegio Nacional de forma tal que puedan desarrollarse con normalidad todas las actividades y que tanto los chicos como sus docentes encuentren aquí las mejores condiciones y comodidades para enseñanza”.
Y agregó: “este inmueble es una de las joyas del patrimonio arquitectónico de nuestra Universidad y de la ciudad; preservarlo, ponerlo en valor y cuidarlo los 365 días del año es un compromiso que asume toda la comunidad universitaria. Por ello, toda vez que sea necesario, encararemos las obras que permitan optimizar el funcionamiento y contribuir a mejorar las condiciones de espacio y comodidad para beneficio de los estudiantes y trabajadores”, concluyó Tauber.

