Tiburones y rayas en Argentina: estado actual, avances y desafíos para la conservación


    Por Sebastián Gómez *

    Día Nacional de la Ictiología

    El 10 de septiembre se conmemora en Argentina el Día de la Ictiología Nacional, en homenaje al nacimiento del Dr. Raúl Adolfo Ringuelet, destacado científico argentino reconocido por sus aportes pioneros en el estudio de los peces y a la consolidación de la ictiología como disciplina en el país. En esta fecha, la Secretaría de Ambiente y Conservación de los Recursos Naturales de la Universidad Nacional de La Plata comparte una nota dedicada a reflexionar sobre la importancia de conservar tiburones y rayas en Argentina. Estos organismos cumplen un rol clave en la regulación de las cadenas tróficas marinas y su protección resulta esencial para el equilibrio de los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad.

    Introducción

    Los tiburones y las rayas son peces cartilaginosos, pertenecientes al grupo de los condrictios, que forman parte de la historia natural de los mares argentinos desde hace millones de años. Sin embargo, en la actualidad atraviesan uno de los momentos más críticos de su existencia. Cada vez son más las señales de alerta sobre la conservación de estos vertebrados, especies que antes eran comunes resultan difíciles de encontrar, y actividades humanas como la pesca, la contaminación o la pérdida y deterioro de hábitats están poniendo en jaque su supervivencia (Fig 1). Ante este panorama surgen preguntas claves como: ¿cuáles son las amenazas que más afectan a estos animales en nuestras aguas?, ¿qué avances se han logrado en Argentina para revertir esta situación?, y sobre todo, ¿qué falta por hacer para asegurar el futuro de estas especies? Este artículo busca responder a estas preguntas a partir de la evidencia científica más reciente y de los esfuerzos de conservación desarrollados en el país, mostrando tanto los logros alcanzados como los desafíos pendientes.

    Amenazas principales en aguas argentinas

    En Argentina, la principal amenaza que enfrentan los tiburones y las rayas es la sobrepesca, en gran medida producto de la captura incidental, conocida como bycatch (Fig. 2). Esto ocurre cuando los tiburones y rayas caen en las redes o anzuelos destinados a otras especies y mueren sin ser el objetivo de la pesca. Este problema atraviesa a todas las modalidades de capturas. En la pesca industrial, las flotas de arrastre y palangre (cordel largo y grueso del cual penden a trechos ramales con anzuelos en sus extremos) capturan grandes volúmenes de condrictios junto con merluza, langostino u otras especies, muchas veces sin registros precisos que permitan dimensionar el impacto. La pesca artesanal, aunque vital para la economía y la cultura de las comunidades costeras, utiliza redes poco selectivas que atrapan especies amenazadas en áreas sensibles. Incluso la pesca deportiva dejó su huella: durante años se promovió la captura de ejemplares grandes como trofeos, debilitando poblaciones que ya eran frágiles. Todas estas actividades ejercen presión sobre los tiburones y rayas, pero es la magnitud de la pesca industrial la que se cree que ejerce más influencia sobre los condrictios en el país.

    A lo anterior se suma la degradación del hábitat, que intensifica aún más esta amenaza. Los estuarios y bahías bonaerenses —áreas clave de cría y alimentación para muchas especies de condrictios— se encuentran hoy seriamente afectados por descargas industriales y urbanas, la contaminación por plásticos y los impactos derivados de la expansión agrícola, como los aportes de nutrientes y agroquímicos, la sedimentación y las alteraciones hidrológicas. Estudios recientes han detectado microplásticos en rayas juveniles del Río de la Plata, abriendo interrogantes sobre sus efectos en el crecimiento y la reproducción. A esto se suma el cambio climático, que modifica la temperatura y la salinidad del agua entre otros parámetros, con consecuencias aún inciertas para especies que dependen de condiciones muy específicas para reproducirse y migrar.

    Por último, más allá de las amenazas pesqueras y ambientales, la propia normativa representa un desafío. Como los recursos naturales son de competencia provincial, cada jurisdicción define sus reglas sobre la pesca de tiburones y rayas. Esto genera un mosaico de regulaciones, algunas provincias avanzaron con marcos más estrictos y otras aún carecen de normas específicas. La falta de criterios unificados genera vacíos legales que sumado a un control muchas veces insuficiente, reduce la efectividad de las medidas para especies que recorren todo el litoral marino sin reconocer fronteras provinciales y nacionales.

    Avances recientes en conservación

    En los últimos años, Argentina dio pasos importantes para proteger a tiburones y rayas. A nivel nacional se prohibió la pesca dirigida a varias especies y el corte de aletas, una práctica que diezma poblaciones de tiburones en todo el mundo. Hoy, los barcos tienen que regresar vivos a los tiburones capturados de manera incidental y, si mueren, llevarlos a puerto para que sean estudiados por la ciencia. Incluso se establecieron vedas en zonas del Río de la Plata para resguardar áreas de reproducción.

    Las provincias también comenzaron a implementar medidas; Buenos Aires fue pionera, desde hace más de una década exige que los ejemplares de tiburones capturados por pesca deportiva, cuya talla supere los 150 cm, deben ser devueltos al mar y además se prohibió la pesca comercial en las principales áreas de cría. La provincia de Río Negro, por su parte, se sumó en 2023 con una ley que protege a seis especies de tiburones vulnerables bajo la misma lógica de pesca y devolución. En la provincia de Chubut, la designación internacional de Bahía Engaño y el norte del Golfo San Jorge como áreas críticas para la supervivencia de tiburones y rayas puso en agenda la necesidad de nuevos manejos pesqueros.

    Pero no todo son regulaciones, en distintas localidades, pescadores deportivos se convirtieron en aliados de la conservación a través de programas de ciencia ciudadana. Iniciativas como Conservar Tiburones en Argentina entregan marcas a los pescadores para que identifiquen y liberen a los tiburones, generando datos valiosos sobre su movilidad en el mar (Fig. 3). En paralelo, el Proyecto Recife en Puerto Madryn combina restauración marina con educación ambiental para sensibilizar a la comunidad acerca de la importancia de estos animales y trabajan con comunidades costeras para promover la pesca responsable.

    Estos esfuerzos se apoyan en la investigación científica y en la cooperación regional. Los equipos del INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero) elaboran guías de buenas prácticas orientadas a reducir la mortalidad de tiburones y rayas capturados de manera incidental durante las actividades de pesca. Recientemente, a esta iniciativa se sumó la designación de “Áreas Importantes para Tiburones y Rayas”, reconocidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Estas áreas, conocidas internacionalmente por sus siglas en inglés ISRA, buscan identificar zonas marinas críticas para la conservación de estos organismos. En conjunto, y si bien aún no son suficientes, todas estas acciones muestran que en Argentina existe un camino en marcha para equilibrar la pesca con la conservación de las especies.

    Desafíos pendientes para el futuro

    Los vacíos de información siguen siendo un obstáculo central. Para varias especies no se conocen datos básicos como su edad de madurez o sus tasas de reproducción, lo que impide estimar con precisión el impacto de la pesca. Cabe destacar que las rayas, al no tener tanto marketing como los tiburones, suelen quedar en un segundo plano frente a estos recibiendo menor atención del público en general, de las autoridades e incluso de la propia ciencia. Esta falta de visibilidad retrasa la generación de información y dificulta avanzar en medidas de conservación específicas.

    Otro aspecto poco explorado es el impacto acumulativo de múltiples amenazas. Hasta ahora los estudios se han centrado en efectos aislados, como la presión pesquera o la contaminación. Sin embargo, falta comprender cómo interactúan estos factores en conjunto sobre el ciclo de vida de especies como el cazón o el pez angel (Squatina guggenheim). Abordar esta complejidad requiere modelos integradores que combinen información ecológica, oceanográfica y socioeconómica.

    En este contexto resulta clave fortalecer el vínculo entre ciencia y sociedad; la participación de pescadores en programas de marcación y liberación ha demostrado que la conservación es más efectiva cuando incorpora los saberes y experiencias de las comunidades costeras. Extender este enfoque a otras regiones y sumar a nuevos actores, como escuelas, clubes náuticos o municipios, puede potenciar las estrategias de conservación. De igual modo, la creación de redes de datos abiertos entre instituciones científicas y ONGs (organizaciones no gubernamentales) permitiría acelerar el cierre de vacíos de información y diseñar políticas públicas más sólidas.

    Conclusión

    Conservar tiburones y rayas en Argentina no es solo un desafío científico, es una decisión sobre el mar que queremos legar a las próximas generaciones. Su futuro dependerá de nuestra capacidad colectiva para armonizar producción y conservación, entendiendo que protegerlos es, en esencia, resguardar la vida misma de nuestros mares.


    Datos del autor

    Licenciado en Biología con orientación en Zoología de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (FCNYM) de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP). Tesista doctoral FCNyM, UNLP. Coordinador del Programa de Turismo Científico, FCNyM, UNLP. Coordinador del Programa de Conservación de Tiburones y Rayas, Asociación Civil AquaMarina. sebagomez2342@gmail.com

    Bibliografía

    Chiaramonte, G.E., Bovcon, N.D., Góngora, M.E. & Gómez, S.E. 2024. South America: Argentina. En Jabado, R.W., Morata, A.Z.A., Bennett, R.H., Finucci, B., Ellis, J.R., Fowler, S.L., Grant, M.I., Barbosa Martins, A.P., & Sinclair, S.L. (eds.), The global status of sharks, rays, and chimaeras. (pp. 419–432). Gland, Switzerland: IUCN. https://doi.org/10.59216/ssg.gsrsrc.2024

    Fecha de publicación: 10 de septiembre de 2025