Aprovechamiento de residuos agroindustriales en nutrición animal 

    Los desechos de la actividad industrial y agrícola suele ser un problema para el ambiente, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata desarrollan alimentos alternativos y de bajo costo para animales, utilizando estos residuos.

    El equipo perteneciente al Curso de Introducción a la Producción Animal del Departamento de Tecnología Agropecuaria y Forestal de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, trabaja en fuentes alternativas de insumos de bajos costos, para caprinos, ovinos y con gran potencial nutritivo que permite garantizar dietas con calidad y en cantidad suficientes, favoreciendo la sustentabilidad económica de unidades ganaderas de baja escala, más sensibles a este fenómeno. 

    El director del equipo de trabajo, el ingeniero agrónomo Carlos Cordiviola detalló: “transformamos sustancias residuales de otras actividades típicas de nuestro cinturón frutihortícola y agroindustrial, de disponibilidad regional y de muy bajo costo, cuya disposición representa un potencial riesgo ambiental. Creemos que esta combinación de factores, característica de los ámbitos periurbanos, puede ser aprovechada en beneficio del sector productivo y de la comunidad en general”.

    Entre las sustancias evaluadas se encuentran:

    Plantas de alcaucil procedente del cinturón hortícola platense. Una vez cosechado el órgano comestible de esta planta,  queda una importante biomasa vegetal, del tamaño y porte similar a un cardo, la cual debe ser ”eliminada” para la implantación de un nuevo ciclo o cultivo. Algunos productores la incorporan al suelo, con gastos de laboreo, otros directamente secan las plantas y las queman, generando contaminación ambiental. “Lo que nuestro grupo ensayó, con buenos resultados, fue su conservación mediante un proceso de ensilado y su utilización (aceptación y valor nutritivo) en la alimentación de caprinos”, describió Cordiviola.

    La acacia negra (Gleditsia triacanthos) es una especie arbórea que se introdujo a la Argentina desde Estados Unidos a principios del siglo XIX y que, con el paso de los años, se convirtió en una especie invasora muy agresiva en diferentes ecosistemas desde Buenos Aires hasta Tucumán y desde Córdoba a la Mesopotamia. El equipo de trabajo de la facultad de Agrarias y Forestales llevó adelante un ensayo para analizar la aceptación y valor nutricional de la chaucha (fruto) como ingrediente en la dieta de caprinos. Los resultados no sólo fueron positivos desde el punto de vista de la alimentación animal, sino que se comprobó que a diferencia de los bovinos, los caprinos, al masticar más finamente el material, reducen considerablemente la diseminación zoótica de la especie.

    Orujo de uva Isabella (Vitis labrusca). En la zona costera de Berisso se elabora el típico “vino de la costa”. El proceso de vinificación deja como residuo este material llamado orujo, que está básicamente compuesto por el hollejo de los granos de uva y sus semillas, retirado de las cubas de fermentación es prensado y descartado. Su disposición representa un trastorno para las bodegas y un riesgo para el medio ambiente, ya que suele quedar expuesto a la intemperie o en cursos de agua, colaborando con la contaminación. “Nuestro grupo de trabajo ha analizado su composición química y lo ha evaluado como ingrediente en la dieta de cabras (rumiantes) y de conejos (herbívoros no rumiantes), determinando sus aptitudes de uso en estas áreas”.

    Bagazo de cerveza. En el ámbito de la ciudad de La Plata han proliferado significativamente los elaboradores artesanales de cerveza. En la elaboración de dicho producto se hierve o “cuece” la malta de cebada para la obtención del mosto de cerveza que luego será fermentado por levaduras específicas. Luego de dicha cocción se separa la fracción líquida de la sólida, siendo esta última descartada. Nuevamente aparece aquí el problema de la disposición de este residuo. Los recolectores de residuos domiciliarios no lo retiran, tampoco se puede volcar al sistema cloacal ni fluvial, por lo que los fabricantes de cerveza deberían pagar un flete especial que lo lleve al CEAMSE, con los efectos que  ocasionaría sobre los costos de esta actividad. Los investigadores de la UNLP, analizaron la composición química de este material y evaluaron su inclusión en la dieta de caprinos y conejos, con muy buenos resultados.

    El proceso de transformar los desechos en alimentos

    Los materiales ensayados son llevados a uno de los laboratorios de la Facultad para determinar sus macrocomponentes (lípidos, proteínas, hidratos de carbono, fibra, aporte energético y tenor de materia seca total). 

    Para llevar adelante este objetivo se hacen relevamientos de este tipo de materiales, se analiza su composición, se evalúa su potencial aporte nutricional para cada una de las especies mencionadas, y la posibilidad, en base a esta información y a los requerimientos de los animales según especie, categoría y estado fisiológico, de combinarlos para atender dichas necesidades nutricionales. La participación de rumiantes y no rumiantes, permite analizar el impacto y el grado de aprovechamiento de estos elementos, por los distintos aparatos digestivos involucrados, ampliando sus posibilidades de uso.

    Otro factor considerado en el proyecto es la disponibilidad de cada material a lo largo del año, estableciéndose su continuidad o su estacionalidad. Fundamentalmente en este último caso, los métodos de conservación se tornan críticos a la hora buscar una mejor distribución temporal de dichos insumos a lo largo del año. En este sentido se han implementado ensayos de conservación por deshidratación y por ensilado, en función del tipo de biomasa considerada. 

    “Los beneficios de incluir con un criterio de economía circular este tipo de insumos en la alimentación animal, no sólo atañe a las pequeñas agroindustrias mencionadas, sino también a los productores ganaderos familiares, ya que se les abre la posibilidad de transformar materiales de muy bajo costo en proteínas de alta calidad en la alimentación humana (carne, leche y huevos) tanto para el autoconsumo como para la comercialización” concluyó Cordiviola.

    Fecha de publicación: 11 de diciembre de 2025