El trabajo fue elaborado por las cooperativas Sol Plat, La Esperanza, San Ponciano y La Unión Hace La Fuerza, en el marco de la Mesa de Trabajo sobre Gestión de Residuos del Consejo Social. El encuentro estuvo encabezado por la directora del Consejo Social, Inés Iglesias, y reunió a cooperativistas, recuperadores urbanos, investigadores, docentes, extensionistas y organizaciones ambientales.
El informe presentado constituye así un nuevo aporte de las organizaciones que trabajan en el territorio para diagnosticar la situación actual, poner en discusión el modelo de gestión de residuos de la ciudad y aportar alternativas para fortalecer el reciclado, el trabajo cooperativo y el cuidado ambiental.
Esta mañana se presentó en la Universidad Nacional de La Plata el Informe de actualización sobre la situación del sistema de reciclado en La Plata, un documento elaborado por las cooperativas que desde hace años sostienen el procesamiento de la bolsa verde y forman parte del circuito de recuperación de residuos de la ciudad.
La presentación se realizó en el marco de la Mesa de Trabajo sobre Gestión de Residuos del Consejo Social de la UNLP y estuvo encabezada por su directora, Inés Iglesias. Participaron cooperativistas y recuperadores urbanos, docentes, investigadores y extensionistas de distintas facultades y colegios de la Universidad, integrantes del CCT La Plata, organizaciones no gubernamentales vinculadas a la problemática ambiental y público en general.
Las cooperativas Sol Plat, La Esperanza, San Ponciano y La Unión Hace La Fuerza presentaron un informe que propone una actualización integral del sistema de gestión de residuos sólidos urbanos en La Plata. El trabajo analiza el sistema de recolección, las políticas de disposición final y reciclado y los antecedentes de gestión de residuos en la ciudad.
También incorpora un análisis de distintos aspectos del pliego de contratación y de la prestación del servicio de recolección de ESUR S.A., junto con un relevamiento del estado actual del sistema y de los incumplimientos que, según el informe, se registran respecto de las condiciones establecidas en el pliego. A su vez, presenta una comparación con los sistemas implementados en otras ciudades argentinas.
El rol de las cooperativas y los recuperadores
Uno de los ejes centrales del informe es el papel que cumplen las seis plantas sociales de reciclado gestionadas por cooperativas de trabajo. De acuerdo con el documento, en estas plantas trabajan aproximadamente 300 personas, mientras que otras 500 recuperadoras y recuperadores urbanos realizan tareas de recolección en centros comerciales y barrios residenciales.
El informe destaca el aporte ambiental de esta actividad, ya que permite evitar que una parte de los residuos que pueden ser recuperados termine enterrada en el predio del CEAMSE Ensenada.
En este sentido, el documento advierte sobre el impacto que tendría el cese de los convenios de financiamiento de las cooperativas y señala que la interrupción de esos acuerdos comprometería tanto los gastos operativos de las plantas como los aportes salariales de alrededor de 300 trabajadores y trabajadoras.
También analiza la situación del mercado de materiales reciclables, marcada —según el informe— por la apertura de importaciones, la concentración de las industrias que utilizan materiales recuperados, el cierre de comercios e industrias y la caída del consumo, factores que habrían generado una disminución en los precios y en los materiales disponibles para las cooperativas.
Un sistema que necesita ser repensado
El documento también aborda la disposición final de los residuos y advierte sobre la situación del predio del CEAMSE Ensenada, que recibe los residuos de La Plata y de otras localidades de la región. En ese marco, plantea la necesidad de avanzar hacia un sistema que reduzca el volumen de residuos destinado a disposición final y fortalezca los circuitos de recuperación y valorización.
Entre las propuestas presentadas aparece un rediseño logístico basado en circuitos cortos y en la recuperación de valor, que contempla la creación de 50 Eco-Puntos Sustentables para la recepción de materiales reciclables, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y aceite vegetal, gestionados por promotores ambientales.
El esquema también propone la creación de centros urbanos de transferencia para interceptar áridos, escombros, neumáticos y poda, con chipeado y molienda local, además de fortalecer las plantas sociales para la valorización de los materiales recuperados. El objetivo es que una proporción cada vez mayor de los residuos pueda ser recuperada y valorizada antes de llegar a la disposición final.
La propuesta se sintetiza en el principio de las 5 R: reciclar, reducir, reutilizar, recuperar y reparar, como parte de una concepción integral de la gestión de los residuos urbanos.
El informe presentado constituye así un nuevo aporte de la Universidad y de las organizaciones que trabajan en el territorio para diagnosticar la situación actual, poner en discusión el modelo de gestión de residuos de la ciudad y aportar alternativas para fortalecer el reciclado, el trabajo cooperativo y el cuidado ambiental.



