La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en conjunto con el Astillero Río Santiago, desarrolló un innovador prototipo de impresora 3D destinado a la construcción de viviendas sociales. Este proyecto representa el primer desarrollo de fabricación nacional con estas características, combinando tecnología de vanguardia y compromiso social.
El objetivo central de la iniciativa es lograr la impresión completa de una vivienda de 60 metros cuadrados en un plazo aproximado de 50 horas. El diseño contempla todas las divisiones internas necesarias, así como los espacios correspondientes para aberturas, en línea con estándares constructivos utilizados en algunos países europeos. Esta velocidad de ejecución, junto con su bajo costo y alta calidad, posiciona al sistema como una alternativa eficaz para enfrentar el déficit habitacional.
Esta estructura de gran escala, que alcanza los 6 metros de ancho y 3 metros de altura, permite imprimir viviendas de esas dimensiones y adaptar su longitud según las necesidades específicas de cada proyecto. Además, la máquina 3D cuenta con un sistema electrónico de control para poder movilizar tanto la parte hidráulica como los servomotores para el desplazamiento de los bogies y del carro horizontal.
El equipo desarrolló la mezcla cementicia utilizada para la impresión, un componente clave que no tiene precedentes en la industria nacional ni en el mercado regional. Este mortero de avanzada fue ensayado por profesionales y becarios de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, contemplando tanto los requerimientos constructivos de impresión como los estructurales, de modo que la vivienda sea completamente autoportante, sin necesidad de elementos adicionales de soporte.
Desde el inicio, el equipo de trabajo fue ampliándose e incorporando profesionales de diversas disciplinas: ingenieros mecánicos, industriales, electrónicos, civiles y en computación, así como también arquitectos que diseñaron las propuestas de viviendas sociales.



La propuesta contempla una platea tradicional que incluye todas las instalaciones de desagüe necesarias. Sobre ella, la impresora 3D realiza la construcción completa e ininterrumpida de las paredes de la vivienda.
Uno de los principales valores de este proyecto es su capacidad para ofrecer soluciones habitacionales a sectores vulnerables, integrando investigación, desarrollo y tecnología al servicio de la industria nacional. Además, la impresora 3D tiene la capacidad de operar de manera autónoma, requiriendo solamente asistencia en el abastecimiento de materiales y energía, lo que permite pensar en procesos de construcción seriada a gran escala.
El diseño de las viviendas no presenta límites gracias a la flexibilidad que brinda esta tecnología, lo cual abre nuevas posibilidades para adaptar cada construcción a las características del entorno y las necesidades de cada comunidad.
En la ejecución del proyecto participan también cooperativas de trabajo, tanto en la etapa de construcción como en las instalaciones, lo que potencia el desarrollo local y la generación de empleo calificado. Con este emprendimiento, se busca no solo brindar soluciones habitacionales urgentes, sino también aportar herramientas concretas para la planificación e implementación de políticas públicas inclusivas y sostenibles.





